Yuky

Mi experiencia como estudiante internacional peruana

Como peruana, venir al Reino Unido para estudiar una maestría fue una decisión emocionante, pero también difícil. Además de las diferencias culturales y del idioma, hay muchas cosas que, de alguna manera, hacen que Birmingham me recuerde a casa, y otras que constantemente me recuerdan que estoy lejos de ella.

Antes de venir aquí, vivía en Lima, la capital del Perú, una ciudad grande donde siempre hay cosas para hacer. Por eso, para mí, el cambio de vivir ahora en Birmingham no fue tan complicado. Aunque Birmingham no es tan grande como Lima, me encanta que sea una ciudad con muchísimas actividades todo el tiempo. Cada semana hay eventos culturales, conciertos y obras de teatro, además de muchos restaurantes y pubs por descubrir. Birmingham es realmente una ciudad vibrante, ¡y estoy disfrutando muchísimo descubrir todo lo que tiene para ofrecer!

Otra cosa que me encanta de Birmingham es su excelente conexión con el resto del país, especialmente si la comparo con Lima. Es increíble lo fácil que es reservar un tren y hacer viajes de un día a lugares como Oxford o Londres. En Perú, debido a las largas distancias y la falta de redes ferroviarias fuera de la capital, viajar a otras ciudades puede ser mucho más complicado. Los viajes en bus suelen tomar demasiado tiempo y, aunque volar es más rápido, muchas veces es caro y no siempre accesible para todos.

Aquí en el Reino Unido, si tienes menos de 30 años, puedes obtener una railcard para acceder a descuentos en los trenes, lo que hace que explorar otras ciudades sea mucho más económico y conveniente.

En cuanto al clima, todo el mundo me advertía sobre lo diferente que sería el clima británico comparado con el de Perú, así que vine preparándome para lo peor. Pero, sinceramente, cuando llegué me sorprendió descubrir que no era tan distinto a lo que estaba acostumbrada en casa. Sí, llueve más y hace un poco más de frío, pero con una buena chaqueta y guantes se puede manejar perfectamente.

Además, curiosamente, he aprendido a disfrutar los días grises de invierno porque me recuerdan mucho a mi hogar. Lima es conocida como “Lima la gris”, así que cada vez que veo un cielo gris, inmediatamente pienso en Lima y en sus inviernos.

Lo único para lo que realmente no estaba preparada, y a lo que todavía me estoy acostumbrando, es a cómo cambia la cantidad de luz solar según la estación del año. En Perú normalmente oscurece alrededor de las 6 de la tarde durante todo el año, así que me parece curioso que aquí, durante el invierno, ya esté completamente oscuro a las 4 de la tarde, mientras que en verano el sol puede quedarse hasta casi las 9:30 de la noche.

Son pequeños detalles como estos los que me recuerdan que estoy en un país diferente, adaptándome a un nuevo ritmo de vida.

Aunque solo llevo ocho meses aquí, siento que he aprendido muchísimo en este tiempo. Mudarse al extranjero no siempre es fácil, pero es una oportunidad perfecta para descubrir quién eres, hacerte más fuerte y entender que el hogar no es solo un lugar. El hogar puede ser cualquier lugar que tú elijas, si tienes el valor suficiente.